Logística y Equipos

Uso del rodillo neumático autopropulsado

Por 6 junio, 2020octubre 6th, 2020Sin comentarios

Lo más común es utilizar estas unidades en el trabajo de “cierre” de la superficie de rodadura de la carretera, pero también tiene aplicaciones en los trabajos de descomposición de la mezcla y compactación intermedia.

La característica fundamental de estas unidades es la acción de “amasado” que ejercen los neumáticos. Esto permite que la máquina sobre neumáticos múltiples (7 / 8 ó en algunos casos 9) recoloque las partículas de la capa por donde circula, dándole un acabado estable y muy apretado de todos los componentes granulares que conforman la mezcla.

Tal vez el punto más crítico en el rendimiento de este equipo sea el empleo correcto en cada momento del trabajo, de la presión de inflado de los neumáticos. Cuánto más alta es la presión menor es la superficie de contacto con la mezcla caliente y, por lo tanto, mayor es el esfuerzo de compactación transmitido a la capa de rodadura. Los expertos aconsejan mantener la presión alta al realizar la tarea de descomposición y compactación intermedia.

Si se disminuye la presión de los neumáticos, la parte inferior de los mismos se aplana, aumentando la superficie de contacto con el suelo. El esfuerzo de compactación es menor, pero se acentúa la acción de amasado y de “cierre”, de ahí que es necesario reducir la presión en las pasadas de terminación de la capa de rodadura.

Es fundamental mantener en buen estado de funcionamiento el sistema de riego o rociado de agua en esta familia de maquinarias. Cuando se empieza a trabajar los neumáticos están fríos y, a menos que se los mantenga húmedos, el asfalto caliente se les adherirá. A medida que se opera los neumáticos se va calentando, el asfalto ya no se pega y el operador puede desconectar el sistema de rociado de agua.

Es conveniente añadir, en el agua del sistema de riego, un producto que evite la formación de “sarro” y las subsiguientes obstrucciones en las toberas de rociado. Generalmente en las obras las aguas disponibles son “duras” con altas proporciones de sales.

En lugares fríos, con mucho viento, es aconsejable el uso de “polleras” laterales en la parte de los neumáticos (traseros y delanteros). El objetivo es mantener una temperatura adecuada para evitar el pegado del asfalto a los neumáticos.

El operador debe controlar regularmente los “rascadores” de las ruedas, aseguran la perfecta limpieza de las bandas de rodadura. Es clave que esta máquina tenga alarma de retroceso muy audible, muchos accidentes en obras viales han sido producto del retroceso de estos equipos.

“Sugerencias sobre compactación asfáltica” – REVISTA POTENCIA (Año 1.992)

Publicado el 06 junio, 2020

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